Hoy tengo la seguridad de haberte olvidado, si, lo digo sin titubear, ya no recuerdo ni tu rostro dulce ni tu mirada fija...
Ya no recuerdo nuestro día, ni la canción que armonizaba los maravillosos atardeceres tomados de las manos...
Fue larga la cura pero al fin ya no te pienso, ignoro lo que haces y con quien estés, ¡Qué dicha la mía!...
Te borré por fin, olvidé ya el sabor de tus besos y ya no reconozco tu aroma de entre los demás...
De tus caricias y abrazos cálidos no recuerdo nada sobre todo lo bien que me hacías sentir cuando a mi te aferrabas y soplabas un te quiero en mi oído...
Hoy ya no eres nada, ya no sé quién eres, ni escucho lo que dices, fue difícil sacar tu imagen exquisita de mis recuerdos pero lo hice, aun cuando gritaste que sería imposible y te creí...
De hoy en adelante al ver la luna ya no te veré reflejada en ella ni el sol me recordará tu sonrisa, ¡ya no, ya te olvidé!.
Ya no estás en mi memoria ni en en mi vida, al ver tu foto te desconozco y dudo recordar tu nombre... Se ha roto aquello sobrenatural que nos unía y que muchos enviadiaban, ya no sueño contigo ni me desvelo por tu causa...
Ya te has desvanecido como el humo del último cigarrillo que me fumé esta tarde...
Y ahora que ya no rebota tu ser en mis adentros seguiré adelante olvidándote cada día más…
