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sábado, 4 de agosto de 2018

Teresa

Desde aquel adiós inesperado, adiós que ni tú ni yo quisimos se nublaron mis ojos y mi alma te anhela.
Con el corazón marchito camino y consuelo mi pena con tu bello recuerdo, que más allá de calma me trae tristeza, tristeza que me persigue todo el día.
y te pienso allí dormida y yo sentada a tú lado tan muerta como tú.



jueves, 29 de diciembre de 2016

Hace ya mucho tiempo que no te pensaba, pero hoy que pasaste fugaz por mi mente, me quedé recordándote por un instante y pude sentir hasta ese aroma tuyo que inundaba mis despertares. Iluminaste este rincón oscuro lleno de olvido en el que vivo, fuiste por un momento la luz que dejó al descubierto mi insano corazón dándole unos segundos de cordura. No puedo esperar volverte pensar y me acompañes así  en esta soledad que me tortura y  que inspires en mi un agradable pensamiento.

viernes, 5 de febrero de 2016

MI DESPEDIDA


A unos pocos minutos de mi muerte, mientras mi corazón siempre cautivo se libera de a poco en cada débil latido, yo que siempre he vivido en la oscura parte de este mundo, me despido. Iré a ese lugar temido por muchos, bóveda fría y solitaria donde meditaré durante mi  eterna estadía en todo aquello que hice, lo que deseé y que  jamás tuve.
He dejado mis pensamientos escritos en una carta breve sobre mi cama, del lado izquierdo donde él dormía. Mis lágrimas las he depositado en la jarra de donde bebí más de una vez embriagándome hasta la madrugada, quizá la planta que se marchita en la ventana refresque sus secas raíces con ellas y broten de sus ramas hojas nuevas llenas de esperanza. Mi tristeza la llevaré conmigo tal como haré con cada una de las palabras que el amor me dijo un día.
Se me ha muerto ya el alma, poco a poco me desvanezco, mis sonrisas las pinté y las he dejado colgadas en la pared que siempre me sostuvo cuando él se marchaba. Me he de ir con mis maletas livianas, dejaré todo aquello que me cause sobrepeso, he donado mi alegría a quien la necesite, está dentro de un sobre en la gaveta del buró, úsenla día a día, aún queda suficiente para el resto de sus vidas.
Imaginé  irme en un día gris lluvioso como hoy, para que con la lluvia se lave el llanto de los que me extrañarán y para que se lleve en su cauce  las penas que ya no caben en mi maleta. Dirán que morí de tristeza y soledad, que morí de amor o qué sé yo, habiendo en cada comentario hay un poco de verdad.
Cinco minutos me quedan, la muerte viene cerca ya, oigo el eco de sus pasos firmes y percibo desde aquí su aroma inconfundible. Previo a la muerte, doce pasos delante de ella, una ráfaga de viento helado me cubre cual mortaja congelándome las entrañas.
El telón de este teatro que es la vida se cierra, y aquí estoy yo en  mi última función. Díganle que culpa alguna no tiene, he sido yo quien no ha podido de su mirada despojarse, ni su adiós repentino pude resistir, más algo si le ruego en nombre de cada promesa que jamás cumplió, le pido que nunca, que jamás a mi tumba llegue ni que flores ajenas a mi lecho lleve, que las deje en las manos de su nueva amada que yo desde aquí las contemplaré con mis triste mirada  maldiciendo  su vida y mi suerte.
Es tiempo cumplido, adiós para siempre, el abrazo frío de la muerte siento, sobre mi frente la sangre brota, humo en la boca, mi corazón ya no siente.



miércoles, 11 de marzo de 2015

Carta Suicida


Padre si estás allá en los Cielos...
El mundo ya no es como lo recuerdas…
Pocos santifican ya Tu nombre…
En los corazones ya no hay amor, solo tristeza y rencor…
La calle es una cueva oscura llena de alimañas…
Se han reproducido en masa seres sin alma…
El nuevo rey color dinero reina por todos lados…
La espera de que venga a nos Tu reino se torna eterna…
La paciencia se agota como se agota la fe…
Ya no se hace Tu voluntad sino la de ellos…
Tu reinas en el Cielo pero has abdicado en la Tierra…
Los cánticos eclesiásticos hoy tienen ritmos mundanos…
Las plegarias tienen precio y la vida ha perdido su valor…
El pan nuestro de cada día es para miles un anhelo inalcanzable…
Como moscas caen miles por el hambre y la holgazanería…
Inmóviles esperan que envíes el maná de aquellos días…
Ya nadie perdona las ofensas, se vengan, se desquitan sin misericordia…
Es para todos ridículo el pensar en poner la otra mejilla…
Tu perdón ya casi nadie lo espera…
Hacen lo que les place, ir al Cielo o al Averno les da igual…
La Tentación, eres un tonto aquí si no caes en ella…
Las consecuencias son el recordatorio de lo bien que se la pasaron…
Muere gente buena y se le perdona la vida a violadores y asesinos, ¿por qué?
Si Tuyo es el reino por los siglos de los siglos reina y pon orden como es debido...
Si nada es como parece demuéstramelo hoy mismo que estaré a tu diestra...

AMEN

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Quiero que lo sepas...

Desde este pedazo de tierra que ni el sol calienta, 
Desde acá te digo que te pienso por las tardes...
Que de vez en cuando las nubes toman tu forma,
Y el viento suena a tu voz.

Mas al caer la noche que hace bailar las sombras, 
Justo en el momento en que las estrellas brillan más fuerte...
Ahí recuerdo el por qué ya no es bueno verte,
Y te comienzo a odiar hasta el amanecer...

Y así la eterna discordia empieza de nuevo...



martes, 5 de agosto de 2014

Distancia

Volé lo más alto que la ilusión permitió...
Y te vi caer de una nube con tus alas abiertas...
Quién ha de verte sonreír?
Tu voz me la trajo el viento...
Soñé que te quedabas...

miércoles, 18 de junio de 2014

MALDITO DICIEMBRE



Ni la intensa lluvia apagaba las llamas que por dentro  le consumían. El viento se llevaba la cordura y traía consigo el dolor de los  recuerdos.
Su corazón roto que yacía en su pecho emanaba tal tristeza que hasta la luna lloraba… y yo también lloré al verle, sufrí al ver su sonrisa desvanecerse y caer como ave al vuelo la esperanza. Se congeló su gesto amargo y juró frente a mí no volver a amar jamás.
La noche era la más fría que recordaba, las velas de la época hacían su mayor esfuerzo para entibiar su espíritu pero no tuvieron éxito, y los cánticos que a lo lejos se escuchaban armonizando la alegría ajena fueron también testigos de su llanto inagotable.
Terminó muriendo al fin la ilusión de su existir y pedía de rodillas por el fin de sus días, despojada de lo que amó y cultivó con tal esmero.
Un inmenso remolino de sucesos se llevó su suerte – me decía- convirtiéndola en un ser vacío, un ser cuya luz se apagó como la última vela de aquella noche.
Llegada la media noche me acerqué a ella, sequé sus frías lágrimas y le consolé en silencio.
Nada sería igual- apesarada repetía-
Pasado el tiempo aun el dolor la consumía más después de un largo suspiro se puso de nuevo en pie y caminó segura, arrancó del calendario el mes de su pena y me volteó a ver con sus ojos empañados y me dijo – jamás, ¡lo juro! Y yo le creí…