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miércoles, 28 de agosto de 2013

ÁNGEL NEGRO ( de mi Antología del Diablo)

ÁNGEL NEGRO

¿A dónde iras ahora Ángel negro?
¿Por qué te vas si ves que de tu adiós no me alegro?

Buscarás otra alma entristecida.
¿Le darás amor como a mí, de corazones homicida?


¿Le llenarás de besos y de promesas al oído?.
Y cuando ilusionada espere que las cumplas notará que ya habrás huido.

¿A dónde vas ahora con mi corazón en tu mano?
¿Lo plantarás en el cementerio en donde ya todo es en vano?.


¿Elegirás a otra que su vida por ti dé?
Y como yo en ti ponga su fe.

Y al verle en las nubes enamorada.
De desamor y llanto le construirás morada.


¿A dónde vas cupido de flechas envenenadas?.
¿A dónde llevas la esperanzas de mis venas drenadas?.

Despierto ahora del sueño falso de tu amor.
No poder vivir sin ti, de eso tengo temor.


Aún sabiendo que has sido mi verdugo, asesino de mis sentimientos.

Me pierdo en la remembranza de los buenos momentos.

De a dónde irás lo digo sin censura.
A otro corazón que te ame darle la muerte segura.



lunes, 26 de agosto de 2013

La Fotografía


Recuerdo aquella tarde claramente, fue la primera y  última tarde que pasamos juntos. Lucas lo sabía, él tenía ese sexto sentido que le permitía saber lo que yo pensaba y lo que iba a hacer. Si bien yo no me había decidido del todo algo dentro de mí me empujaba a llenar de detalles amables y significativos aquella tarde casi romántica.
El jardín se veía muy bien, las flores blancas le daban un toque especial y la mesa con ese mantel que bailaba al ritmo del viento  inquietaba a Lucas que no tenía que hacer ni un solo gesto para que yo lo supiera, yo le conocía bien tanto como él a mí.

La botella de vino estaba en su punto y reíamos como dos bobos, me gustaba su sonrisa, pero Lucas sabía lo que yo deseaba.
La comida le encantó, soy un buen cocinero sin duda, le sorprendí con el postre, fresas cubiertas de chocolate en platos individuales, las mías cubiertas con su chocolate favorito, el blanco y ella con las fresas cubiertas de chocolate negro, mi favorito, todas con un palillo de madera enterrado en sus entrañas.
Las comimos todas de la forma que se deben comer, entrelazando nuestras manos alimentándonos el uno al otro, yo le daba de las mías y ella me daba de las suyas, ella cerraba los ojos, yo no.

El momento cúspide llegaba, yo un fanático de la fotografía deseaba inmortalizar el momento, fui por la cámara y llamé a Lucas, y le pedí a ella que nos tomará una fotografía, temblorosa  tomó la cámara,  parecía confundida pero sonreía. Lucas sabía  por qué y yo también.
Mientras enfocaba para capturar la imagen vi en su rostro el desconcierto, una especie de temor  se veía como cuando te quitas una venda de los ojos y  aun a través  de la lente se podía ver su miedo, Lucas y Yo lo vimos cuando posábamos frente a ella.

Sucumbió después del flash y lo que vio quedó plasmado para siempre.

Créeme, te lo pido

No pienses que no te amé, te juro que te quise…
Aun siento tu presencia, aun sueño contigo…
Amanezco pensando en ti y así hasta que anochece…
Habitas mis pensamientos, mis ideas, mis tormentos…

No dudes que tu adiós me ha marcado…
Aun te lloro por las noches imaginando tu rostro alegre…
Vaya si cambiaste mis días…
Añoro aquellos breves momentos en que fuimos uno…

No pienses que mis lágrimas no son sinceras…
Te juro que están llenas de sentimientos…
Créeme, te lo pido, te lo ruego…
Susurra en mi oído que lo entiendes…

No pasa un instante sin ti…
Estás en lo hago y lo que digo…
Más sé bien que no volverás, que te quedarás justo donde estás…
Mientras  yo  estaré aquí preguntándome  ¿Aún me amarás?...




CATARSIS

Y lloró, lloró con vientos y granizo…
Inundó los minutos y las horas…
Los relámpagos alumbraban sus recuerdos…
Y los rayos apuñalaban su alma…

Y lloró hasta arrasar con una ola enorme su tristeza…
Vio como la corriente se llevaba el pesar…
Llovían sus ojos a cántaros…
Aliviaba sus adentros lavando el dolor…

Y lloró hasta que divisó a lo lejos el sol…
Y aun con su cielo gris cesó la tormenta…
Llovería luego, lo sabía…
La brisa fresca en su rostro se lo prometía…